La navegación con kayak al pantano se puede completar con una visita a una cascada espectacular al punto final de la Via Ferrada Regina. Eso es lo que he podido comprobar hoy con mi sherpa, Ainhoa.

Ya es habitual que durante las excursiones se desembarca en algun sitio y se continua explorando en tierra firme. Así visitamos las desembocaduras de los afluentes del Segre, ruinas que han quedado aisladas por causa de la construcción de la presa del pantano y playas desiertas.

En la cuarta foto me veiáis cogiendo una ducha imaginaria. En epocas de lluvia, efectivamente, aqui estaría bajo una cascada de más de 200 metros i me mojaría. Sin agua tambien vale la pena la visita.

Además es el punto de llegada de la Via Ferrada Regina, ahora cerrada por problemas de seguridad. En las ultimas fotos hacemos un poco el tonto, no hemos seguido la via sin equipamientos!

El sol se esconde detrás de La Serra d’Aubenç a primera hora de la tarde, el que en verano se agradece. Hoy era el momento de hacer una comida de pastor.